Roadtrip por los Alpes – 3 semanas

Hace poco hicimos un pequeño roadtrip de tres semanas por los Alpes. Tras unos 3400 km, 70 horas en carretera y cinco países recorridos, traemos aquí nuestro itinerario con enlaces a las excursiones y otras actividades que hicimos en cada uno de los destinos, quizás te sirvan para animarte a coger carretera y explorar la cadena de montañas más impresionante de Europa ¿te animas? 🙂

Día 1. Barcelona – Avignon

4 horas de carretera nos sirven para ponernos en modo vacaciones total. Fuera datos del móvil y hola cámara de fotos :). Llegamos a Avingnon en medio de un colorido atardecer septembrino y nos vamos en búsqueda del camping Bagatelle Le Pavillon Bleu en el que pasaremos esta primera noche. Lo recomendamos muchísimo por su cercanía con el centro, su precio justo, lo limpio que estaba y lo amables que eran sus empleados.

Exploramos Avingnon tanto de noche como de día y nos quedamos con muy buena impresión. Esta ciudad fue sede papal entre el siglo XIVy XVII, antes de formar parte de Francia. Su casco antiguo es Patrimonio de la UNESCO y en 2012 fue capital europea cultural. En todos los rincones se respira opulencia, no vamos a engañarnos, pero vale la pena una rápida visita y algún vinito en la plaza del Palacio de los Papas 😉

Palais des Papes, Avignon

Día 2. Avingnon – Choranche

Nuestra intención era llegar a Chamonix, pero a medio camino nos encontramos la carretera cerrada así que decidimos montar campamento en Choranche. Este pequeño caserío en medio de un cañón es conocido por sus cuevas que se pueden visitar a sólo 5km del pueblo.

Si pasas por Choranche ya sea por casualidad o porque forma parte de tu itinerario, te recomendamos pasar la noche en el camping municipal. Es más barato que otros de la zona y muy pequeño y tranquilo. A 5 km de Choranche se encuentra el caserío Pont-en-Royans donde tienen un pan local que vale la pena probar, es una especie de Panettone elaborado con varios licores pero que no lleva los trocitos de fruta.

Choranche

Día 3. Choranche – Chamonix

Chamonix
El Montblanc al atardecer

Ahora sí comienzan a olerse los Alpes en el aire 🙂

Ya en carretera, a unos 30 km de Chamonix, comenzamos a ver el Montblanc con su glaciar y las Agujas Rojas al otro lado del valle. El paisaje es tan hermoso e impactante que alguna lagrimita acaba brotando.

A Chamonix llegamos hambrientos, maravillados y con muchas ganas de salir a explorar las montañas, pero esto tendrá que esperar.

Dormimos en unas plazas de parking en la carretera principal, cerca de una de las explanadas de aterrizaje de los parapentistas. Cero glamour, pero al menos había baños públicos limpios y la verdad es que pasamos una noche tranquilita.

Día 4. Chamonix – Zermatt

A pesar de estar disfrutando como niños, no tenemos mucho tiempo para explorar esta zona, así que nos subimos a un telesilla en dirección a Planzpranz y desde aquí hacemos la excursión Le Brévent – La flagère y volvemos al valle con este segundo telesilla.

Vistas al Montblanc
Góndolas de Le Brévent

De vuelta en la furgo, emprendemos camino hacia Zermatt para ver con nuestros propios ojos el impresionante Matterhorn.

Día 5. Matterhorn

Después de vaciar los bolsillos en el camping de Täsch nos vamos caminando hasta Zermatt. Allí pasamos por el punto de información turística y nos recomiendan la subida en telesilla a Sunnega, para allí hacer la famosa excursión de los cinco lagos. Finalmente no hicimos este largo recorrido ya que nos habría llevado más de 8 horas. Simplemente subimos hasta Sunnega y enlazamos este ascenso con la Panoramaweg que nos llevará de regreso a Täsch. Los detalles de esta excursión los encontrarás en nuestro artículo específico para Zermatt y la ruta circular.

Matterhorn
Vistas desde Sunnega
Matterhorn

Día 6. Despertar en el Puerto de Simplon – Pasar la tarde en el Lago di Como

Pasamos noche en uno de los sitios más sorprendentes e inesperados de este roadtrip: el puerto de Simplon, ubicado a 2.005m con unas impresionantes vistas al Hübschhorn (3.192m). Esta área de descanso es ideal para furgonetas y campervans, tiene unos baños públicos limpísimos y desde aquí salen varias excursiones, aunque nosotros no nos aventuramos a ninguna de ellas.

Pas du Simplon
Lago Santa Maria Maggiore

La tarde la pasamos descansando en una playita del Lago de Santa Maria Maggiore y de aquí nos fuimos al Lago di Como que nos recibió en medio de lluvias torrenciales, así que no lo pudimos aprovechar mucho…nada.

Día 7. Parque Nacional Suizo

Día redondo. Paramos en el lago Silsersee a desayunar cuando aún estaban las nubes intentando desprenderse del suelo y fue muy mágico ver cómo el calor iba alejando la neblina y despejando un paisaje lleno de montañas, bosques y pequeñas casitas de pesebre. Al lado de este lago a 1.797 metros sobre el nivel del mar, hay un pequeño caserío llamado Sils im Engaden/Segl, donde el filósofo Nietszche tenía una casita donde pasó siete veranos, ciertamente un lugar muy inspirador.

Silsersee

Ya con el estómago contento nos fuimos hacia Zernez, hogar del Centro del Parque Nacional, donde nos recomendaron varias rutas por la zona. Como teníamos poco tiempo, hicimos una excursión corta a la Val de Minger y ¡oh sorpresa! Fue uno de los sitios más impresionantes que vimos durante todo el viaje. Lo recomendamos muchísimo, esta excursión se puso en nuestro top 10 de excursiones y no descartamos volver para hacer una travesía de algunos días.

Parque Nacional Suizo
Vistas a la valle
Parque Nacional Suizo

Días 8 y 9. Innsbruck

Innsbruck
Innsbruck centro

Innsbruck fue el detonante de este roadtrip. Se celebraba aquí el Campeonato Mundial de Escalada y ya desde principios de año nos habíamos comprado las entradas para las finales y semifinales y, con esto como excusa, organizamos las tres semanas de viaje.

Fueron dos días de competición en los que nos entró el gusanillo por la escalada nuevamente 🙂

Vale la pena destacar que esta era la primera competición donde se seguía el mismo modelo de puntuación y clasificación que se seguirá nen los Juegos Olímpicos de Japón 2020. De hecho, el equipo japonés tanto en femenino como en masculino puso a varios atletas en el palmarés de este campeonato, con lo que hemos tenido un primer abrebocas de lo que se verá en los olímpicos dentro de un par de años.

Respecto a Innsbruck, fue una ciudad que nos sorprendió gratamente, no es tan cara como esperábamos, encontramos deliciosa comida local, gente muy amable y un gran ambiente de deportes y montaña. Pasamos tres noches en el camping municipal de Hall in Tirol y lo recomendamos mucho: precio justo, muy limpio, bien conectado con Innsbruck y personal muy amable.

Día 910. Glaciar de Hintertux

No podíamos despedirnos de Austria sin hacer una excursión, así que nos fuimos a Hintertux e hicimos una subida al glaciar. Vale la pena destacar que llegamos aquí un lunes 16 de septiembre y no había prácticamente nadie, con lo que teníamos el glaciar en exclusiva para acercarnos, hacer mil fotos y quedarnos un ratito ahí maravillados con la estampa. Qué gran sitio y qué bonita experiencia 🙂

Hintertux Gletscher

Día 11. Dolomitas – Tre Cime di Lavaredo

Las Dolomitas se han ganado a pulso ser Patrimonio de la UNESCO y ser uno de los lugares más pintorescos de los Alpes. ¡Qué sitio! Y qué lástima que hayamos pasado tan rápido por aquí.

La entrada al parque de las tres cimas es relativamente cara, pero vale la pena. En la fecha de nuestro viaje pagamos 30€ por un ticket de 24 horas que permite dormir en el parking del refugio Lavaredo. Otras furgonetas y caravanas más grandes pagaban 45€.

Este primer día hicimos la via ferrata al Paternkofel partiendo desde el refugio Tre Cime. Tan pronto como llegamos a la cima el paisaje se llenó de neblina así que no vimos nada de nada y, tras esperar unos 10 minutos, tuvimos que dar media vuelta y regresar a nuestra casa con ruedas.A un kilómetro de nuestro destino nos cogió una lluvia torrencial, pero al menos tuvo la decencia de parar cuando estábamos a 100 metros de la furgo ¬¬

Amanecer en las Dolomitas
Amanecer en las Dolomitas

Día 12. Dolomitas

Después de disfrutar de uno de los amaneceres más bonitos del viaje, cogemos mochilas y sets de via ferrata y nos vamos hacia la torre de Toblin. Esta via ferrata es muy aérea pero los pasos son muy cómodos, se puede hacer sin mayores complicaciones siempre que seamos prudentes y confiemos en nuestra forma física.

Ya con unas vistas de postal de las tres cimas, volvemos acoger carretera y nos vamos hacia la Marmolada, la reina de las Dolomitas.

Día 13. Marmolada

Primer día de frustración absoluta. Dormimos a los pies de este gigante que nos regaló un precioso amanecer, pero que no nos dio el placer de coronar su cima.

Glaciar de la Marmolada

En el refugio nos indicaron que íbamos un poco tarde parahacer la via ferrata y nos recomendaron subir directamente por el glaciar. No sabemos si esta fue una buena idea ya que la subida era totalmente vertical y muy agotadora. Quedándonos a los pies del glaciar y con las energías bajísimas, decidimos volver atrás, comer y coger carretera nuevamente.

Día 14. Cortina d’Ampezzo

Pasamos la noche en un camping, que era el único que quedaba abierto ya que se había acabado la temporada. El camping estaba lleno, pero aun así nos pareció limpio, de precio justo y con personal muy amable.

Aprovechamos este día para descansar y planificar los días que venían ya que Eslovenia nos esperaba y no sabíamos muy bien qué rumbo tomar.

Día 15. Eslovenia

Después de dormir en un pequeñísimo pueblo cerca de Udine, nos levantamos pronto y cruzamos la frontera hacia Eslovenia. Nuestro plan original era ir directamente hacia Kranjska Gora, puerta de entrada del Parque Nacional del Triglav, pero tuvimos que descartarlo ya que había muy mal tiempo en la zona. De hecho, Eslovenia nos recibió con lluvias durante todo el trayecto en carretera, pero paró justo cuando llegamos a Postojna para visitar sus impresionantes cuevas.

El tour cuesta unos 25€ por persona, pero vale muchísimo la pena ya que las cuevas son impresionantes y la visita se hace guiada por un especialista. Recomendamos comprar las entradas en la web oficial, para así evitar colas.

Postojna cave

El siguiente destino era Ljubljana, la capital, donde establecimos base en un parking público a sólo 10 minutos del centro, lo que nos permitió explorar la ciudad tanto de noche como de día. Teniendo en cuenta que el siguiente día era domingo, no teníamos muchas esperanzas en encontrar el comercio abierto, pero la verdad es que había mucha vida y movimiento a pesar de la lluvia, así que nos llevamos una buena impresión 🙂

Ljubljana

Día 16. Ljubljana – Bled – Kranjska Gora

Ahora sí, nos ponemos en rumbo al Parque Nacional del Triglav, pero hacemos una pequeña parada para conocer Bled. Buscar Eslovenia en Google es encontrar mil fotos de Bled, la típica islita en el lago con el castillo, que a día de hoy funciona como restaurante.

Bled

Hicimos un pequeño paseo por el lago, nos comimos un helado y nos fuimos hacia Kranjska Gora. Desde aquí se coge la carretera que va al puerto de Vrsic, una de las carreteras más bonitas de los Alpes con unas espectaculares vistas hacia el valle del Soca. O eso dicen, porque a nosotros nos recibió con lluvias y neblina así que no vimos nada.

Día 17. Parque Nacional del Triglav

Con sus 2.864 metros, el Triglav se alza no sólo como el pico más alto de Eslovenia, sino también como un símbolo nacional que aparece representado en la bandera y que supone un hito para todos los eslovenos: debes subir al Triglav al menos una vez en tu vida.

Kranjska Gora

Pasamos la noche en el camping Triglav de Trenta, desde donde salen varias excursiones por la zona. Nosotros nos fuimos en dirección a la ruta de los 7 lagos, aunque no pensábamos finalizarla ya que es muy larga y no teníamos tanto tiempo. De hecho, la mejor manera de hacer esta ruta es pasando una noche en alguno de los refugios y enlazando con la subida al monte Triglav.

En nuestro último día en Eslovenia, nos ponemos rumbo a Italia, no sin antes pasar a ver la impresionante cascada de Slap Kozjak, que además de estar de paso, resulta un paseo fácil y rápido. En cuestión de una hora ya tienes la ruta hecha si vas a paso ligero.

Slap Kozjak

Día 18. Rumbo a Venecia

Ay, la bella Italia. Cruzamos su frontera nuevamente y nos despedimos ya definitivamente de las montañas.

Venecia nos recibe con un bonito atardecer. Establecemos campamento en el parking San Giuliano a las afueras de la ciudad, con lo que debemos coger transporte público, pero está muy bien conectado tanto con el tranvía como con autobuses que funcionan también durante toda la noche.

San Marco

Visitamos Venecia de noche y nos impactó mucho más de lo que nos esperábamos. De hecho, todo lo que habíamos escuchado sobre esta ciudad eran motivos para no poner un pie allí: la masificación, la sobre explotación turística, la degradación de los barrios, la huida de los vecinos, etc. Pero en cuanto pusimos un pie en sus callejuelas, quedamos completamente rendidos a sus encantos. Nos da mucha lástima que un sitio tan mágico esté sufriendo tanto de la masificación, pero tenemos fe en que surja un nuevo modelo turístico que nos permita a todos disfrutar de esta pequeña joya durante muchos años más sin ver perjudicado su inigualable Patrimonio. De verdad que una pequeña parte de nuestro corazón se quedó allí (L).

Venecia

Día 19. Despedimos Venecia

Después de estar todo el día callejeando por Venecia y visitando sus iglesias, cogemos carretera y nos ponemos rumbo a Savona.

Este día fue un poco desastre, sobre todo a la hora de buscar dónde dormir ya que perdimos muchísimo tiempo yendo por carreteras secundarias y finalmente encontramos una pequeña área municipal para campers en un pueblito que no tiene nada remarcable.

Día 20. Cinque Terre

Era el penúltimo día de nuestro viaje y se notaba. Estábamos cansados, pasando calor, con muchas horas de carretera por delante y poco impresionados con el paisaje.

Cinque Terre nos decepcionó un poco, pero quizás es sólo fruto de nuestro estado de ánimo. Eso sí, comimos bien y nos regalamos unos ricos helados.

Vimos poco, de hecho, solamente pasamos el día en Monterrosso y no sabemos a día de hoy si vale la pena darle otra oportunidad a esta zona. Ya se verá.

Pasamos la noche en una bonita finca de agroturismo, muy tranquila pero muy apartada de la costa.

Día 21. Portofino – Savona

Olía a fin de vacaciones, así que decidimos compensarlo con un paseíto desde Santa Margherita Ligure hasta Portofino y un heladito delante del puerto. Portofino es una de las ciudades más caras y exclusivas del Mediterráneo, con lo que nuestro paso por aquí fue más bien anecdótico: llegamos, subimos al Castello Brown , fuimos a ver la iglesia y regresamos a nuestro coche.

Portofino

En Portofino está restringido el acceso con coche particular, pero si te atreves a llegar hasta allí, prepárate para dejarte al menos 6€ por hora en el parking. Una locura.Le decimos adiós a Italia con una última pizza en el camino, antes de llegar a Savona y coger el ferry que nos dejaría en Barcelona 17 horas después.

Viaje realizado en septiembre del 2018

 

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