Monte Oksen, las mejores vistas del fiordo de Hardanger en Noruega

Vistas de el fiordo de Hardanger desde Mount Oksen

Los fiordos son uno de los mayores atractivos de Noruega y una de las principales razones que atraen a cientos de viajeros al país. Estas maravillas de la naturaleza moldean el paisaje y la costa noruega, haciendo que sea el país con la línea de costa más extensa del mundo.

Uno de los fiordos más grandes pero menos transitados es el de Hardanger. Tras pasar por Sognefjord, Næerøyfjord o Geirangerfjord, uno puede pensar que ya lo ha visto todo en cuanto a fiordos. Pero la verdad es que el fiordo de Hardanger es el segundo más largo de Noruega y eso significa que tiene mucho por ofrecer.

Esta ruta lleva a una cima, la del monte Oksen, desde donde se tienen unas preciosas vistas al fiordo, a su bifurcación, a los glaciares del parque nacional Folgefonna y a la meseta de Hardanger, un lugar salvaje con cientos de lugares por descubrir.

Información de la ruta

Distancia22 kilómetros
Desnivel1100 metros
Tiempo10 horas
CircularPuede serlo

Cómo llegar al Monte Oksen

El inicio de la ruta se encuentra en la localidad de Granvin en la provincia de Hordaland, a dos horas de Bergen en coche. Hay un servicio de autobuses que sale desde la estación de Bergen en dirección a Norheimsund, esta fue la opción que escogimos, a pesar de que tardaba un poco más.

Llegados a Granvin simplemente tenemos que buscar un camino que entra al pueblo y sube unas curvas con casas a ambos lados. Al final de esta calle residencial encontraremos las señalizaciones hacia Oksen.

Vistas al fiordo de Hardanger
De camino a Mount Oksen

La ruta

Día 1

Todos los caminos en Noruega están señalizados con puntos rojos marcados en los árboles o en las piedras. Como la mayoría de rutas en los fiordos, la intuición nos dice que en caso de pérdida simplemente hay que subir (o bajar) y la mayoría de veces la premisa se cumple. Esta ruta no es muy popular ya que cerca se encuentra el Trolltunga, una de las excursiones estrellas de Noruega, así que subir al Monte Oksen es sinónimo de paseo tranquilo donde puede que nos crucemos con algún senderista local.

Se trata de una ruta de dificultad media tirando a alta ya que se sortea un desnivel de 800 metros en los primeros 6 kilómetros. Esta primera parte es muy agradable ya que transcurre entre un espeso bosque de pinos y va ganando altura progresivamente. Cuando empezamos a dejar atrás los árboles, llegamos a una especie de repecho donde hay un pequeño lago y donde el camino se hace menos empinado durante un par de kilómetros. La ruta baja un poco de repente y pasamos cerca a una cabaña privada, cerca de la cual hay un pequeño arroyo donde hacemos una parada y llenamos las botellas de agua.

A partir de aquí, el camino es todo de subida. A veces parece que continúa plano y tenemos la sensación de estar llegando al final, pero la verdad es que nos queda mucho recorrido por delante y el peso de las mochilas y las horas caminando comienzan a dejarse sentir.

Para suavizar la hazaña dividimos la ruta en dos días, ya que el trayecto en autobús nos había hecho perder algunas horas de sol. Llegadas al kilómetro 6 plantamos la tienda de campaña y cenamos pasta caliente mientras disfrutamos de un precioso atardecer dominado por la luna llena.

Atardecer visto desde las montañas de Noruega
Atadecer sobre el fiordo de Hardanger, Noruega
Atardecer desde la montaña en los fiordos noruegos
Atadecer sobre el fiordo de Hardanger, Noruega
Luna llena y anochecer en el fiordo
Anochece en el fiordo de Hardanger, Noruega

Día 2

El segundo día nos levantamos temprano y decidimos dejar la tienda puesta y las mochilas dentro para caminar más ligeras. Aún así, el recorrido que nos faltaba nos tomó más de tres horas, pero las vistas en la cima hicieron que cada paso valiera la pena.

Desde la cima del Monte Okse, ubicada a tan solo 1241 metros, se tienen unas vistas espectaculares del fiordo de Hardanger y de la ramificación que se adentra hasta el pueblo de Odda, famoso por ser el escenario de la serie de Netflix, Ragnarok. Mirando al sur vemos también el glaciar del Parque Nacional de Folgefonna, el tercero más grande de Noruega. Si miramos hacia el norte se intuyen otras masas glaciares que componen la meseta de Hardanger, una extensa zona salvaje, llena de animales en libertad y que parece sacada de otro mundo.

Vistas de el fiordo de Hardanger desde Mount Oksen
Vistas de el fiordo de Hardanger desde Mount Oksen
Vistas del glaciar de Fonna
Vistas del glaciar de Fonna

El regreso

Al haber dejado la tienda y las mochilas atrás, tuvimos que volver por el mismo camino, pero es posible bajar por otros caminos, como el que lleva directamente al pueblo de Tofjlot o al de Hamre. No sabemos hasta qué punto vale la pena, ya que son pequeñas localidades al lado de la carretera y quizás no cuentan con parada de autobús. Además el camino es mucho más abrupto.

En nuestro caso, simplemente regresamos hasta Granvin y allí cogimos un autobús en dirección a Norheimsund. Esta fue nuestra primera parada en un viaje de una semana recorriendo algunos puntos emblemáticos de Hordaland, de los que hablaremos en próximos artículos.

Fiordos noruegos
Vistas del fiordo en el regreso

Consejos para subir al Monte Oksen

  • Lleva mucha agua: pesar de que hay algunas lagunas y algunos riachuelos, es mejor llevar suficiente agua para hacer el camino completo
  • Lleva calzado adecuado para la montaña: el recorrido es largo y el terreno va cambiando, así que es mejor llevar zapatos que se adapten a cada situación
  • Si duermes en tienda, procura hacerlo antes de la cima: en los últimos metros el terreno es completamente rocoso, así que te costará encontrar lugares donde clavar la tienda
  • No dejes basura
Tienda en las montañas
La acampada libre está permitida en Noruega

One Response

  1. Nerea dice:

    Me ha encantado el artículo y no recordaba que las fotos fueran tan bonitas!!!!!!
    Me encantó este viaje, espero poder descubrir contigo muchos más rincones del mundo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.